Actualidad

Un templo que condensa dos siglos de historia

Actualidad

 

Entre los meses de abril y septiembre se desarrollarán propuestas culturales para celebrar los 200 años de la colocación de la piedra fundacional de la Capilla Norte de San Miguel, el templo religioso más antiguo de la capital entrerriana.

 

La capilla Norte de San Miguel es, más allá de su valor como patrimonio religioso, una referencia histórica en sí misma. Por eso la celebración de los dos siglos del inicios de su construcción señalan un momento relevante en el devenir de la ciudad y la provincia. Por estas razones es que Entre los meses de abril y septiembre se desarrollarán propuestas culturales para celebrar los 200 años de la colocación de su piedra fundacional.

 

La iniciativa es impulsada por el Gobierno de Entre Ríos, a través de la Secretaría de Cultura, y en conjunto con la iglesia de San Miguel de la ciudad de Paraná.

 

La piedra fundacional de la Capilla data del 14 de marzo de 1822, motivo por el cual se celebra sus 200 años de historia, por lo cual es el edificio en pie más antiguo con el que cuenta la ciudad de Paraná.

 

Para recordar el acontecimiento, en el marco del Bicentenario, a partir de abril se llevará adelante una agenda de actividades culturales, tales como ciclo de charlas, talleres y exposiciones relacionadas con la historia de la Capilla, junto a visitas guiadas al edificio, para continuar visibilizando la relevancia de este patrimonio provincial y nacional. El programa finalizará el 29 de septiembre con la celebración de la Fiesta Patronal de San Miguel Arcángel. De este modo, la Capilla estará abierta al público de abril a septiembre, los viernes y últimos jueves de cada mes en el horario de 10 a 12.

 

HISTORIA SINGULAR

 

La Capilla nació mirando al río en el siglo XIX (1822) en un sector periférico a la iglesia matriz, pero de camino al puerto de la Villa, lugar donde se asentaba mayoritariamente la población afrodescendiente. Con los nombres de Barrio del Tambor o Barrio del Candombe se conoció popularmente a esta zona donde vivieron más negros libertos durante el siglo XIX.

 

La singularidad de esta obra puede reconocerse desde diversas miradas. La primera refiere a su presencia única en el espacio urbano, ya que en mayo de 1822 cuando se inicia su construcción, Paraná, recientemente ascendida a Villa, era un caserío conformado mayoritariamente por ranchos de paja sin edificios públicos que se destaquen. La ausencia de fundación determinó que, hasta su ascenso a la categoría de Villa, no existiera un cabildo y por ende, las actividades públicas se desarrollaban en las residencias particulares de los funcionarios.

 

El segundo rasgo importante es su tipología espacial y su resolución estructural, constituida por una nave central de planta cuadrada cubierta por una cúpula con linterna y sostenida por cuatro arcos a la que se adosan dos salas laterales, ya que en el contexto regional no se ha verificado la existencia de otra obra de similares características. Estas condiciones responden a la selección de los materiales de la industria local, tales como el ladrillo de barro cocido y la cal que se extraía de las barrancas del Paraná.

 

RESTAURACIÓN

 

Desde la declaratoria de Monumento Histórico Nacional en el año 2000, proceso que demandó la investigación de un conjunto de actores locales, no hubo posibilidades de concretar una restauración. A lo largo de esos años una serie de hechos tuvieron que darse para que se consiguiera el objetivo de rescatar a la obra de su olvido, como ser la apertura en 2005 para la Noche de los Museos, año en que se conformó la Fundación San Miguel Arcángel y cuyo objetivo es llevar adelante las gestiones para las obras de restauración del templo principal. Posteriormente, la falta de mantenimiento provocó el desprendimiento de elementos ornamentales y la determinación de cerrar la capilla por razones de seguridad.

 

En 2015 el Estado provincial, teniendo en cuenta el valor que representa la obra, propone la reapertura de la misma a través de un proyecto de visibilización que contaba, entre otras, con acciones puntuales de consolidación que garantizaran el acceso del público sin riesgos. La propuesta contemplaba la realización de visitas guiadas y charlas. Al año siguiente, la nueva gestión provincial sumó el objetivo de restaurarla, hecho que fue manifestado al Arzobispado de Paraná, a la sazón propietario del bien. De esta manera, el Estado propuso hacer el aporte de los fondos necesarios para el proyecto y la obra de restauración, en tanto la Parroquia, a través de la Fundación San Miguel Arcángel debía encargarse de la administración de esos fondos -la inversión total rondó los 9,4 millones de pesos- contratando el equipo profesional y resolviendo la adjudicación de las obras a la empresa ganadora del Concurso de Precios. Los trabajos de restauración y refuncionalización de la Capilla se iniciaron en 2018 y la reapertura fue el 27 de septiembre de 2019. Con ello se logró la recuperación integral del edificio, restaurando las molduras al interior de la cúpula así como la fachada del lado externo de la misma.

Cronograma de actividades

 

En abril

Muestra “Los croquis de la Capilla” por Grupo Croquiseros de Paraná.

 

Ciclo de visitas guiadas “Dos siglos de historia” / GUITPA Asociación Guías de Turismo de Paraná / Últimos Viernes de cada mes 17.30.

 

En mayo

 

Taller de Historieta y Animación “Historias de la Capilla” A cargo del Arq. Ricardo Jaimovich.

 

Ciclo de visitas guiadas “Dos siglos de historia” / GUITPA Asociación Guías de Turismo de Paraná / Últimos Viernes de cada mes 17.30.

En junio

Taller de Historieta y Animación “Historias de la Capilla” A cargo del Arq. Ricardo Jaimovich.

 

Concurso de fotografía “La Capilla del Siglo XIX” Organizado por la Secretaría de Cultura de E. Ríos

En julio

Taller: “Historia, visibilización y restauración de la Capilla” A cargo de los arquitectos Mariana Melhem y Alejandro Yonson.

Ciclo de Charlas: “Capilla histórica” A cargo de la Iglesia de San Miguel Arcángel.

 

Compartir por