Hay momentos en que una ciudad deja de ser solo un lugar donde vivimos y se convierte en algo más profundo: un personaje con su propia historia, sus cicatrices nobles, sus historias para contar alrededor de una mesa. Este jueves 25 de junio, Concepción del Uruguay cumple 243 años de esa existencia que comenzó un día cualquiera de 1783, cuando Tomás de Rocamora decidió fundar aquello que ya imaginaba lleno de promesas.
El primer instante
Rocamora eligió bien. Eligió un lugar estratégico, junto al río que los guaraníes ya conocían. Eligió un espacio que pudiera crecer, que tuviera futuro. Y desde ese acto fundacional de 1783 —cuando apenas eran cuatro gatos, un proyecto y mucha audacia— hasta hoy, Concepción ha sido una ciudad de pioneros. Gente que se atreve a imaginar cosas que otros no ven.
Piensen en eso: cuando Rocamora caminaba por estos terrenos, imaginando dónde irían las calles, dónde se reuniría la gente, dónde estarían los templos y las plazas, no sabía que generaciones enteras convertirían sus decisiones en tradición. Que sus elecciones geográficas se transformarían en rutas emocionales. Que un busto suyo, ubicado en la intersección de Bv. Los Constituyentes y Rocamora, seguiría siendo un punto de encuentro para celebrar juntos.
Dos siglos y cuatro décadas de identidad
Desde esos primeros días, Concepción fue creciendo con su propio ritmo. Fue testigo de guerras civiles, de construcciones que todavía están en pie, de cambios que parecían imposibles y que sin embargo sucedieron. El Cementerio Municipal, fundado hace casi 170 años, guarda bajo tierra la historia de quiénes somos: los intendentes que gobernaron, los músicos que hicieron grande el chamamé entrerriano como Abelardo Dimotta, la gente común que levantó esta ciudad con sus manos.
Eso es lo que hace especial una ciudad que cumple 243 años: no es la antigüedad en sí misma, sino todo lo que sucedió en ese tiempo. Es cada decisión, cada acto de coraje, cada pequeña construcción que un vecino hizo convencido de que sus hijos la habitarían.
Y la música. Ay, la música que nació en estos suelos. El chamamé de nuestro Entre Ríos, ese que Abelardo Dimotta llevó a alturas inesperadas y que durante la Semana de la Ciudad, en el Auditorio Carlos María Scelzi, volverá a resonar a través de una película documental que tardó catorce años en completarse: “Abelardo Dimotta. Brujería y chamamé”. Porque aquí no solo pasó la historia: aquí se cantó, se danzó, se hizo arte.
La ciudad se celebra a sí misma
Te dejamos un repaso rápido por todas las actividades:
- El jueves, a las 11 de la mañana, el intendente José Lauritto encabezará el acto oficial junto al busto de Rocamora.
- Por la tarde, desde las 14 horas en plaza Ramírez, se realizará el evento “Tu Lugar Favorito”, impulsada por el Consejo de la Juventud. Allí los vecinos podrán participar de la realización de un mural móvil colectivo. Simultáneamente tocará la Orquesta Infanto-Juvenil municipal “Celia Tomasa Torrá”.
- También durante la jornada del jueves habrá recorridos gratuitos en el bus turístico, con salidas a las 14.30 y 16 horas, mientras que el Museo de la Ciudad ofrecerá una visita especial a la muestra “Fotógrafos en Entre Ríos”, dedicada al valioso Fondo Fotográfico Luis Alberto Salvarezza.
- De 13:30 a 16 horas se realizará una matiné dedicada a personas con discapacidad, en ATPADIS.
- El día cierra a las 19 horas en el Auditorio Carlos María Scelzi. Allí será la sede del estreno del documental “Abelardo Dimotta: Brujería y chamamé”, una producción de la Asociación Civil De Costa a Costa que rescata la vida y obra del reconocido acordeonista entrerriano.
- El sábado la propuesta se trasladará al Cementerio Municipal, donde se realizará una visita guiada por panteones históricos, monumentos y sectores de valor patrimonial, incluyendo un recorrido por las tumbas de exintendentes de la ciudad.
- La Semana de la Ciudad culminará el domingo con un festival popular en plaza Ramírez. Desde las 14 habrá actividades recreativas, chocolatada con facturas para los más chicos y el show musical de Alejandra y Daniel. Y a las 19 horas, el auditorio Scelzi recibirá una nueva edición del tradicional encuentro “Los Coros le Cantan a la Ciudad.
Por qué importa esto
En un mundo que se mueve acelerado, donde los lugares parecen cada vez más intercambiables, una ciudad que se detiene a celebrarse a sí misma está diciendo algo radical: importamos. Que tenemos historia, que tenemos identidad, que no somos solo una postal de paso.
243 años es un número. Pero es también la prueba de que aquello que Rocamora imaginó funcionó. Que la apuesta por este lugar fue correcta. Que nosotros —los que vivimos aquí— somos la continuación de una historia que no terminó. Somos el siguiente capítulo de una ciudad que sigue eligiendo futuro.
Personajes e historias
Desde DALE CONCEPCIÓN te invitamos a repasar la historia de lugares, personas y sucesos de “La Histórica”. En ese sentido, adjuntamos el link a notas:
